Esta pregunta me la formuláis con mucha
frecuencia en clase. “¿Para qué sirve la literatura?” Y a este interrogante
inicial se unen: “Esto no me va a servir para nada cuando salga del instituto”,
“Otras materias tienen mucha utilidad en el futuro, pero, ¿para qué leer
obras literarias? Y sucede que ofrecer una explicación rápida resulta difícil. Por
eso, hoy vamos todos a reflexionar un poco sobre este tema.
En primer lugar, la literatura
(como la pintura, la escultura o la música) es un arte, el arte que utiliza las
palabras como instrumento. Y el arte
tiene un valor en sí mismo que nos proporciona placer estético. Bueno, tal vez
con algunos ejemplos lo veamos más claro:
¿Qué utilidad hay en contemplar un
paisaje que nos impresiona?¿O cuando nos quedamos extasiados con una obra de arte?¿O
cuándo nos sentimos felices al escuchar una melodía?¿O cuándo disfrutamos
leyendo, saboreando no ya el contenido de la obra sino la maestría en el uso de
las palabras? ¿O cuando miramos embobados la belleza de la chica o chico que
nos gusta? En estos momentos, estamos disfrutando y no porque esas actividades
sean útiles sino porque embriagan nuestro espíritu. No son medios para
conseguir otra cosa (como sucede con lo útil) sino que nos satisfacen por sí
mismas.
Os dejo unas imágenes de paisajes japoneses en primavera. Relajaos, olvidad todo lo que tenéis que hacer y observad las imágenes con atención, sin prisas, escuchando la música de fondo. Y sobre todo, disfrutad de esta bella presentación de imágenes:
¿Qué os han parecido? No son imágenes útiles pero seguro que han suscitado en nosotros diversos sentimientos (placer, admiración, sorpresa... ¿Qué has sentido tú?)
Y es que el principio de utilidad no es el
único presente en el hombre, también en
nosotros está presente el principio estético, la búsqueda de la belleza. Os
dejo a continuación un bello cuento del escritor modernista, Rubén Darío, que
refleja muy bien estas ideas. Leedlo con atención:
EL NACIMIENTO DE LA COL, RUBÉN DARÍO
En el paraíso
terrenal, en el día luminoso en que las flores fueron creadas, y antes de que
Eva fuese tentada por la serpiente, el maligno espíritu
se acercó a la más linda rosa nueva en el momento en que ella tendía, a la
caricia del celeste sol, la roja virginidad de sus labios.
-
Eres bella.

-
Bella y feliz-
prosiguió el diablo-. Tienes el color, la gracia y el aroma. Pero…
-
¿Pero?...
-
No eres útil. ¿No
miras esos altos árboles llenos de bellotas? Ésos, a más de ser frondosos, dan alimento a muchedumbres de
seres animados que se detienen bajo sus ramas. Rosa, ser bella es poco…
La rosa entonces, tentada
como después lo sería la mujer, deseó la utilidad, de tal modo que hubo palidez
en su púrpura.
Pasó el buen Dios después
al alba siguiente:
-
Padre- dijo aquella
princesa floral, temblando en su perfumada belleza-, ¿Queréis hacerme útil?
-
Sea, hija mía-
contestó el Señor, sonriendo.
Y entonces el mundo vio la
primera col.
Bueno, ¿Qué significado puede tener este cuento?¿Qué
preferís?¿Belleza o utilidad?¿Rosas o coliflores?
Para terminar, os lanzo algunos interrogantes para que reflexionéis sobre
ellos. Imprimidlos y escribid lo que sintáis cada uno porque luego en clase
haremos una puesta en común:
¿Qué utilidades puede tener la literatura?
¿Puede proporcionarnos disfrute y felicidad
la contemplación de una obra de arte? Pon algún ejemplo aplicado a tus experiencias
personales. ¿Piensas que el arte puede proporcionar una felicidad continuada o
efímera? Razona tu respuesta.
¿Con qué actividades artísticas disfrutas?¿Por
qué te sientes bien realizando estas actividades?¿Podrías explicar lo que
sientes?
¿Piensas que las pasiones y los
sentimientos son algo consustancial al ser humano y qué a través del arte podemos trascender la
realidad cotidiana?
¿Qué nos puede proporcionar la
lectura de libros?
¿Cómo sería un mundo regido sólo
por lo útil?¿Qué aportan las artes en nuestra vida y que nos perderíamos si
desaparecieran?
Por último,os propongo que llevéis a clase algo que os guste mucho (una fotografía, una melodía, tocar un instrumento musical...)
Y recordad que otras disciplinas pueden
ser muy útiles pero no son consustanciales al ser humano. Las artes alimentan
nuestro espíritu y forman parte de nosotros mismos.
Las novelas, los poemas, las obras de
teatro son obras artísticas, bellas en sí mismas pero además apelan a nuestros
sentimientos: nos hacen reír, llorar, nos ponen tristes o melancólicos, nos
impresionan o nos aturden. Forman parte
de nuestra personalidad, porque somos humanos, sujetos a sentimientos e
incertidumbres.¿Quién no ha sentido el rechazo, el desamor, el amor
ilusionado?¿Quién no ha pensado alguna vez que los días pasan muy rápido y que
algún día todos tendremos que enfrentarnos a la muerte?¿Quién no alberga dudas,
temores y recelos? Todos estos temas, ideas y sentimientos están presentes en
las obras literarias porque están escritas por seres humanos, como nosotros, y
porque los grandes temas (amor, muerte, vida…) son temas universales,
inherentes al ser humano, que suscitan reflexiones en todas las épocas.
Y es que la literatura forma parte de nuestra propia piel. El siguiente fragmento sobre la poesía es de la obra El club de los Poetas Muertos, N.H.Kleinbaum, llevada a la gran pantalla.
Os aconsejo que leáis el libro o veáis la película porque en esta obra, un profesor de literatura, el señor Keating, mostrará a sus alumnos el placer de la poesía, el gusto por la creatividad, despertando en ellos la capacidad de pensar por sí mismos y tomar sus propias decisiones. Os dejo una escena muy conocida de la película, la escena en la que el profesor Keating hace reflexionar a sus alumnos sobre un tópico clásico, Carpe diem (aprovecha el momento). Una invitación a vivir con intensidad el día a día. Como veis un tema que está presente en todas nuestras vidas.
Y es que la literatura forma parte de nuestra propia piel. El siguiente fragmento sobre la poesía es de la obra El club de los Poetas Muertos, N.H.Kleinbaum, llevada a la gran pantalla.
"Se escribe y se lee poesía, no porque sea bonita, sino porque se es parte de la humanidad. Se escribe y se lee poesía porque los seres humanos son seres con pasiones. La medicina, el derecho, el comercio, son nobles actividades necesarias para mantenernos con vida. Pero la poesía, el amor, la belleza, ésa es nuestra razón de ser".
El club de los Poetas Muertos, N.H.Kleinbaum
Os aconsejo que leáis el libro o veáis la película porque en esta obra, un profesor de literatura, el señor Keating, mostrará a sus alumnos el placer de la poesía, el gusto por la creatividad, despertando en ellos la capacidad de pensar por sí mismos y tomar sus propias decisiones. Os dejo una escena muy conocida de la película, la escena en la que el profesor Keating hace reflexionar a sus alumnos sobre un tópico clásico, Carpe diem (aprovecha el momento). Una invitación a vivir con intensidad el día a día. Como veis un tema que está presente en todas nuestras vidas.
No hay comentarios:
Publicar un comentario en la entrada