sábado, 30 de noviembre de 2013

EL DICCIONARIO: UTILIDAD Y TIPOS

  
              

Está demostrado que poseer un vocabulario extenso favorece la comprensión de lo que se lee. Para enriquecer nuestro caudal léxico contamos con un poderoso aliado: el diccionario.

El DICCIONARIO es un libro en el que se recogen las palabras de una lengua, colocadas según un orden dado, generalmente alfabético, y acompañadas de su definición. El diccionario debe convertirse en un instrumento habitual e indispensable que te resultará muy útil para ampliar tu vocabulario y para resolver dificultades en la comprensión de textos. Existen muchos tipos de diccionarios dependiendo de la finalidad que persigan, vamos a  ver algunos de los más conocidos.

   . Si lo que queremos es conocer el significado de una palabra y sus acepciones más frecuentes, entonces podemos consultar:

        
              
       1. Diccionario de la Real Academia de la Lengua (DRAE)
Registra y define los términos cuyo empleo se atestigua diariamente en la prensa o conversación culta. Además se va renovando en ediciones sucesivas, incorporando nuevos términos y eliminando algunos en desuso. Entra en la página de la RAE pinchando aquí, conocerás cómo es la Academia y sus principales publicaciones. Si quieres consultar la versión digital del diccionario entra aquí

      2. Diccionario de uso del español de María Moliner
La primera edición fue creada por María Moliner a partir de 1962. Este diccionario recoge el vocabulario vivo de la lengua española, tomando definición de las palabras incluidas en el DRAE para mostrarlas de un modo más actual y ágil. En 1998 la editorial Gredos actualizó el diccionario ordenándolo alfabéticamente y modificando abundantes significados. La última edición fue en 2007 continuando el proceso de revisión y actualización. Puedes consulta su página on line aquí

3. Existen también diccionarios de uso escolar que son muy manejables y se adecuan a las necesidades de los estudiantes.


. Diccionarios más especializados son:

 
1. Diccionario de dudas y dificultades de la lengua española de Manuel Seco, que explica las dudas habituales en el uso de ciertas palabras y expresiones y señala la mejor solución sin llegar a considerarla obligatoria.

 2. Diccionario etimológico de la lengua castellana de Joan Corominas, que explica el origen de las palabras y su evolución histórica.

      3. Diccionario ideológico de la lengua castellana, de Julio Casares, permite buscar una idea, un concepto y encontrar la palabra que lo nombra. Fue publicado en 1942 y se divide en tres partes: introducción, una parte analógica en la que aparecen palabras y frases relacionadas por afinidad de significado y  finalmente, una parte alfabética que presenta la estructura habitual de los diccionarios. 

   4. Otros diccionarios: enciclopédicos, de sinónimos y antónimos, de refranes y frases hechas, de tecnicismos, etc.

  El uso del diccionario te ayudará a expresarte mejor y comprender más fácilmente los textos. Es muy triste que en la mayoría de las casas haya un diccionario, que sepamos utilizarlo pero que no lo hagamos por pereza.

 Además del diccionario, nuestro vocabulario será más rico si practicamos la lectura, la escritura, la conversación… porque el vocabulario es un medio para entender mejor lo que lees y escuchas y para expresarte con precisión.

 Y recuerda que el diccionario no es un libro voluminoso y aburrido sino una herramienta maravillosa para conocer mejor tu idioma.  En palabras de Neruda:

                                                                   ODA AL DICCIONARIO

LOMO de buey, pesado
cargador, sistemático
libro espeso:
de joven
te ignoré, me vistió
la suficiencia
y me creí repleto,
y orondo como un
melancólico sapo
dictaminé: "Recibo
las palabras
directamente
del Sinaí bramante.
Reduciré
las formas a la alquimia.
Soy mago".
El gran mago callaba.

El Diccionario,
viejo y pesado, con su chaquetón
de pellejo gastado,
se quedó silencioso
sin mostrar sus probetas.

Pero un día,
después de haberlo usado
y desusado,
después
de declararlo
inútil y anacrónico camello,
cuando por largos meses, sin protesta,
me sirvió de sillón
y de almohada,
se rebeló y plantándose
en mi puerta
creció, movió sus hojas
y sus nidos,
movió la elevación de su follaje:
árbol
era,
natural,
generoso
                          manzano, manzanar o  manzanero,                             
                            y las palabras,                              
brillaban en su copa inagotable
opacas o sonoras
                                   fecundas en la fronda del lenguaje,                         
cargadas de verdad y de sonido (...)


Diccionario, no eres
tumba, sepulcro, féretro,
túmulo, mausoleo,
sino preservación,
fuego escondido,
plantación de rubíes,
perpetuidad viviente
de la esencia,

granero del idioma (...)

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