lunes, 28 de mayo de 2012

"EL VIAJE DEFINITIVO" POR LOS ALUMNOS DE 4º ESO A

   Nos encontramos ya en la recta final de curso y es ahora cuando empiezan a verse los frutos de vuestro trabajo. En el primer trimestre, estabais en la salida sin saber cómo realizar un comentario, llenos de dudas, preguntas y pensando que nunca lograríais hacer esta práctica. Pero después de practicar, atender, esforzarse... lo habéis conseguido: ya estáis en la meta, ya sabéis hacer un comentario. Aquí os dejo uno de los últimos comentarios que habéis realizado, El viaje definitivo, de Juan Ramón Jiménez.. Os lo ofrezco como un  "comentario por relevos", donde pongo lo mejor de cada uno de vosotros, ofreciendo distintos trabajos porque el texto literario es plurisignificativo y cada uno de vosotros ha dejado su huella, su aportación y su percepción personal del poema.

   Enhorabuena por vuestra progresión ascendente y ojalá que el verano no os haga olvidar todo lo que habeis aprendido  en este curso.  

    
   EL VIAJE DEFINITIVO

      …Y yo me iré. Y se quedarán los pájaros
cantando;
y se quedará mi huerto, con su verde árbol,
y con su pozo blanco.

  Todas las tardes, el cielo será azul y plácido;
 y tocarán, como esta tarde están tocando,
las campanas del campanario.   

         Se morirán aquellos que me amaron;
      y el pueblo se hará nuevo cada año;
      y en el rincón aquel de mi huerto florido y encalado, 
      mi espíritu errará, nostáljico…
    
      Y yo me iré; y estaré solo, sin hogar, sin árbol
      verde, sin pozo blanco,
      sin cielol azul y plácido…
      y se quedarán los pájaros cantando.


                                     
   LOCALIZACIÓN
  El viaje definitivo pertenece al autor Juan Ramón Jiménez. Este autor nació en Moguer (Huelva) en 1881. En 1916 se marchó a EEUU para casarse con Zenobia Camprubí y allí regresó tras el estallido de la Guerra Civil. En 1956 recibió el Premio Nobel de Literatura y dos años más tarde murió en Puerto Rico.


        Su obra busca la perfección y se puede dividir en varias etapas:

   1) Etapa sensitiva: en esta primera etapa, Juan Ramón Jiménez está marcado por el Modernismo. Sus obras se basan en símbolos y motivos modernistas como el atardecer, la noche, los jardines… Sus obras tienen mucha musicalidad y adjetivación. Destacan obras como Arias Tristes, Elejías o Platero y yo. A esta etapa pertenece el poema que vamos a analizar que está dentro del poemario Poemas agrestes.

  2)  Etapa intelectual: Comienza en 1916 cuando Juan Ramón escribe Diario de un poeta recién casado. En esta etapa el autor busca la desnudez formal, tratando temas como la muerte, la soledad, la creación… Otras obras de esta etapa son Piedra y cielo y La estación total.

  3) Etapa suficiente o verdadera: Esta etapa se produce durante el exilio americano del autor. El autor busca la perfección y la belleza a través de Dios. Destacan obras como Dios deseado y deseante y En el otro costado.  (Miguel Capuchino)


   Este poema pertenece a Juan Ramón Jiménez, poeta que llevó a su máximo esplendor el Modernismo. Nació en Moguer (1881), se casó con Zenobia en 1916 y dos años antes de morir (1956) obtuvo el Premio Nobel de Literatura. Marcó el camino que debía seguir la lírica, ya que posteriormente siguieron sus pasos autores de la Generación del 14 y del 27. Su carrera literaria está dividida en tres etapas, perteneciendo éste a la primera, llamada sensitiva. En esta etapa el autor escribe dentro de un Modernismo simbolista e intimista, con una poesía sensorial y melancólica, influida por Rosalía de Castro y Bécquer.                                                                                         (Marta de la Osa)


                                                                                                TEMA

   El poema muestra la continuidad de la vida tras la muerte del autor. (Blanca Palmero).


   En este poema Juan Ramón Jiménez explica su viaje definitivo (la muerte) y cómo quedará todo cuando él se vaya. (Celia Torres).


  El tema del poema podría sintetizarse en que el mundo y la vida continuarán existiendo después de la muerte del yo poético (Marta de la Osa).



   ESTRUCTURA INTERNA

   El poema El viaje definitivo se puede dividir en varias partes que guardan relación entre sí:

   Primera parte (versos 1 al 4).- El yo poético nos anuncia su marcha y comienza a contar cómo seguirá el mundo tras su ida. Menciona que los pajarillos seguirán cantando como siempre y que quedará su huerto con su árbol y su pozo.

   Segunda parte (versos 5 al 7).-  Aquí el autor nos habla del cielo y hace hincapié en las campanas de la iglesia.

   Tercera parte (versos 8 al 11).- donde el autor comienza a hablar de la muerte de las personas que amó y que le amaron y del crecimiento del pueblo. Vuelve a  hacer referencia a su huerto, donde dice que merodeará con tristeza, recordando tiempos pasados.

   Cuarta parte (versos 12 hasta el final).- Aquí el autor hace una última reflexión. Muestra que tras su partida, ya no le quedará nada de lo que tenía en la vida y los pajarillos seguirán cantando como si nada hubiera pasado. (Cristina Quijorna)

   ESTRUCTURA EXTERNA

   Nos encontramos ante un poema de quince versos que no se corresponden con ninguna estrofa concreta. Según el número de sílabas hay versos de arte mayor (endecasílabos, dodecasílabos, alejandrinos, decasílabos) y de arte menor (trisílabos, heptasílabos y eneasílabos). Los versos presentan rima asonante en –a –o. (Celia Torres).


  ANÁLISIS LITERARIO

   El viaje definitivo es un poema con influencia claramente modernista, ya que hay una cierta musicalidad que el autor consigue con la rima y con los encabalgamientos suaves como en los versos 1-2 o abruptos como en los versos 12-13.
   Otro rasgo modernista que podemos observar son las sensaciones tanto auditivas “los pájaros cantando” como visuales “pozo blanco”, “verde árbol”, además del cromatismo abundante, hay mucha adjetivación  y empleo de epítetos: “verde árbol”, “cielo azul”. Encontramos también estructuras paralelísticas que ayudan a esa musicalidad y numerosas reduplicaciones y derivaciones (“quedarán-quedará”, “tocarán-tocando”) que enfatizan la nostalgia del poema. (Blanca Novillo).

                                                                    
La mayoría de las figuras retóricas que aparecen en el poema son reiteraciones lo que redunda en el sentido de obsesión por la muerte: repeticiones léxicas, oracionales, de preposiciones, de formas verbales de futuro… Podría decirse también que los puntos suspensivos que aparecen en tres ocasiones (versos 1, 11 y 14) nos sugieren la suspensión en la reflexión. (Ana Bermúdez).           

                                                                                 
  La conjunción “y” se repite durante todo el poema y el autor consigue con este polisíndeton que el poema adquiera un tono reposado y lento. No obstante, encontamos asíndeton en algunos fragmentos lo que dota al poema de una velocidad más fluida en antítesis con el polisíndeton anterior. Esto podría simbolizar la diferencia entre la vida (asíndeton) y la muerte (polisíndeton), los que se van y los que se quedan. (Carolina Álvarez)

                                                                              

El viaje definitivo es una metáfora de la muerte, de ese viaje sin regreso. El tema de la muerte nos acompaña a lo largo de todo el poema, comenzando por el primer verso: “Y yo me iré”,   siguiendo con “las campanas del campanario” que podría simbolizar un entierro, y al final “se morirán aquellos que me amaron” aunque el espíritu del poeta errará nostálgico. (Blanca Palmero).

                                                                              

El poema comienza y termina de la misma forma lo que puede significar que la vida de un ser vivo comienza y termina de la misma forma: somos nada, nacemos y vivimos y con la muerte volvemos a la nada de nuevo. Como dice una cita bíblica: “polvo eres y en polvo te convertirás”. (Blanca Novillo)
                                                                                          

 ANÁLISIS LINGÜÍSTICO

  El poema presenta una abundante adjetivación, propia del Modernismo. Cada sustantivo va calificado por un adjetivo y a veces por varios como en “el cielo serán azul y plácido”, “mi huerto florido y encalado”, adjetivos que crean policromía y sugieren sensaciones al lector.

   Los verbos, la mayoría están en futuro, excepto en el verso 6, “están tocando” que hay una referencia al momento en el que el yo poético habla. Como ya he dicho, en el poema hay numerosas comas y el enlace “y” de coordinación copulativa.

   Por otra parte, el texto es de fácil comprensión y de léxico sencillo lo que facilita la lectura y da la sensación de que se describe una situación totalmente cotidiana. (Paula Punzón).


   Es un poema con musicalidad y adjetivación propia de la etapa sensitiva de Juan Ramón. Los verbos están en un futuro que todavía no ha llegado, por los que nos hacemos una idea de que a lo que se refiere es a la muerte que le va a llegar. En realidad, el autor de este poema intenta expresarnos de alguna manera el miedo que siente hacia la muerte, pues dice que todo se quedará en su sitio y él se irá sin nada, pero su espíritu errará, es decir, que de alguna manera permanecerá en el huerto para seguir disfrutándolo. (Noemí Romero).












CONCLUSIÓN

El poema es muy característico de la primera etapa del autor (Modernismo). Se aprecia muy claramente la influencia modernista en el tema (el transcurso de la vida cuando él ya no esté) como en los recursos formales (cromatismo, sensaciones visuales y auditivas, musicalidad…). En el poema está presente la gran contraposición entre la vida y la muerte, la nostalgia que sentiremos cuando ya no estemos aquí y la tristeza de que tú estarás vacío por no estar en esta vida pero la vida no te echará de menos ni estará vacía por tu ausencia. Todos llegamos y nos vamos, tarde o temprano, los únicos testigos de todo esto son la vida y el espíritu (verso 10). Gran poema de mejor autor. (Marta de la Osa).


Este poema de Juan Ramón Jiménez es bastante triste porque te hace pensar en lo que ocurrirá al morir. Será como si nunca hubieras existido, no habrá cambios… Tus pertenencias perdurarán en el recuerdo. Es un texto escrito con un lenguaje sencillo pero no por ello menos formal. Plasma una de las grandes inquietudes del autor: la muerte.   (Cristina Quijorna).


Esta obra transmite pensamientos íntimos, ya que el autor cuenta su melancolía al saber que un día lo dejará todo. Sabe que su muerte no afectará al mundo y que todo seguirá igual hasta que pase el tiempo y surjan nuevas generaciones que lo dejarán en el olvido. (Ana Bermúdez).


El viaje definitivo es un poema en el que el autor consigue transmitir pena, nostalgia e incluso tristeza. Con la metáfora del título se refiere a la muerte.

Es un poema modernista en el que destaca la musicalidad y las descripciones con adjetivos.

Juan Ramón tuvo una cierta fe religiosa acentuada sobre todo en su última etapa en la que identificaba la poesía con la búsqueda de Dios. En el poema hacer referencia a que su alma permanecerá viva, escondida en su rincón favorito del pueblo. Y sobre todo acentúa que la vida es cíclica con el comienzo y el final del poema y en el verso nueve, “y el pueblo se hará nuevo cada día”, como es ley de vida, mientras unos mueren, otros nacen renovándose así su pueblo. Y es que, por mucho que no intentemos pensar en ello, llegará el día de nuestra muerte y “los pájaros seguirán cantando” sin nosotros. Ahora bien, Juan Ramón no puede decir que haya muerto; biológicamente sí pero todo el mundo lo recuerda por sus obras, como dice esa célebre frase: “Nadie muere si hay alguien que lo recuerda”. (Blanca Novillo).

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