domingo, 13 de noviembre de 2011

LAS SONATAS DE VALLE-INCLÁN. SONATA DE INVIERNO.


   

  "Este que veis aquí, de rostro español y quevedesco, de negra guedeja y luenga barba, soy yo: Don Ramón María del Valle-Inclán. Estuvo el comienzo de mi vida lleno de riesgos y azares. Fui hermano converso en un monasterio de cartujos, y soldado en tierras de la Nueva España. Una vida como la de aquellos segundones hidalgos que se enganchaban en los tercios de Italia por buscar lances de amor, de espada y de fortuna. Como los capitanes de entonces, tengo una divisa, y esa divisa es como yo, orgullosa y resignada: «Desdeñar a los demás y no amarse a sí mismo.» 

("Juventud militante. Autobiografías", Alma Española, Madrid, nº 8, 27 de diciembre de 1903)


    Así se describía Ramón María de Valle-Inclán, escritor nacido en Villanueva de Arosa (Pontevedra) en 1866. Sin terminar sus estudios de Derecho, marchó a Méjico con afán de aventuras . De regreso, lleva en Madrid una vida bohemia y se convierte en uno de los principales defensores del Modernismo.

      Bohemio, extravagante, aventurero, su figura era inconfundible: manco, con melenas y largas barbas de chivo. Políticamente, comenzó con posturas tradicionalistas, defendiendo viejos valores y mostrándose anti-burgués para terminar en posiciones más revolucionarias.  Fue un escritor dedicado exclusivamente a la literatura, atento siempre a la renovación temática y formal. La amplia producción de Valle-Inclán reúne novelas, cuentos, obras dramáticas y poemas.

     Su personalidad provocadora, enemigo de todo comportamiento burgués y alejado de cualquier muestra de vulgaridad, su apariencia estrafalaria y su vocación literaria, no dejaría indiferentes a sus contemporáneos que se referirían a él como:

     "El gran don Ramón, de las barbas de chivo", (Rubén Darío)

     "La mejor máscara a pie que cruzaba la calle de Alcalá" (Ramón Gómez de la Serna)

     "Fue el actor de sí mismo, vivió, esto es, se hizo en escena. Su vida, más que sueño, fue farándula" (Miguel de Unamuno)

     "Cada párrafo que escribe le cuesta una semana de trabajo; cada cuento un trimestre(Ramiro de Maeztu)

     "Eximio escritor y extravagante ciudadano" (general Primo de Rivera).

      Cómo veis don Ramón era un tipo muy peculiar. Su vida está repleta de anécdotas en las que se pone de manifiesto su excentricidad y su carácter polémico.  Si queréis conocerlas pinchad aquí y podréis conocer cómo Valle-Inclán perdió su brazo izquierdo, sus penurias económicas y su enemistad con escritores y políticos de su época.

     Pero, por debajo de su excentricidad bohemia, encontramos una entrega rigurosa a su trabajo de escritor y una búsqueda de formas nuevas. Con las Sonatas entra en el Modernismo más exuberante, rico en imágenes ostentosas y brillante en el lenguaje, donde los elementos sensoriales sirven para la estilización e idealización de la realidad. Recrea en estas obras las andanzas decadentes, donjuanescas, refinadas y perversas del Marqués de Bradomín, un don Juan feo, católico y sentimental.
     Posteriormente, a partir de 1920, el modernismo de Valle-Inclán se orienta hacia la deformación grotesca de la realidad con el esperpento.


      Para comprender las Sonatas es imprescindible saber lo que fue el MODERNISMO. A continuación, tenéis una bella presentación sobre esta corriente creativa gestada en Hispanoamérica a partir de 1870 e introducida en España en 1900 por Rubén Darío:



       
         Las Sonatas
     "La condición característica de todo el arte moderno y muy particularmente la literatura, es una tendencia a refinar las sensaciones y acrecentarlas en el número y la intensidad. Hay poetas que sueñan con dar a sus estrofas el ritmo de la danza, la melodía de la música y la majestad de la estatua." (Valle-Inclán)

   

       
         Las Sonatas representan la cima del arte de Valle en su etapa modernista. Son cuatro novelas cortas eslabonadas de posible lectura independiente pero con relaciones internas que las hace una obra unitaria: Sonata de otoño, 1902, Sonata de estío, 1903, Sonata de primavera, 1904 y Sonata de invierno, 1905. Recogen los amores del marqués de Bradomín en un ambiente de leyenda y misterio, con episodios de exquisita elegancia o de un amoralismo provocador. Es la exaltación de un mundo decadente, visto con una mirada nostálgica y distanciadora. Su prosa es rítmica, refinada, elegante, rica en efectos sensoriales y recursos retóricos, bellísima.  

     En palabras del crítico literario Miguel Díez:                                                            
"Las Sonatas -de otoño (1902), de estío (1903), de primavera (1904) e invierno (1905 ) son las memorias fragmentadas y discontinuas del Marqués de Bradomín, un aristócrata que, desde su vejez, evoca -con tono entre nostálgico y escéptico, amoral y refinado- cuatro aventuras amorosas de su vida en cuatro momentos vitales de su biografía y en cuatro escenarios geográficos muy distintos -Galicia, México, Italia y Navarra- e, incluso, con cuatro variedades de tono y ritmo literario. Se trata de un nuevo Don Juan, pero con rasgos contradictorios: por una parte,"feo, católico y sentimental" y por otra "cínico, descreído y galante como un cardenal del Renacimiento". Prevalece en las Sonatas la exaltación esteticista de un mundo refinado y de exquisita elegancia en ambientes aristocráticos y palaciegos, melancólicos y exóticos, en los que se mezclan, lo sagrado, el misticismo y la religiosidad con la sensualidad, el erotismo y la perversión; todo ello muy propio del decadentismo finisecular. Pero lo más destacable de las Sonatas son sus valores formales, propios de la novela modernista en la que el lenguaje y el estilo adquieren por sí mismos un valor absoluto. Mediante el uso de paralelismos -tanto de palabras como de ideas-, arcaísmos, adjetivos emparejados, estructuras bimembres o trimembres, comparaciones y metáforas, citas claras o veladas de prestigiosas obras literarias, etc., refulge una prosa estilizada, bellísima, llena de armonía y de valores rítmicos y plásticos".   

     Nosotros vamos a leer la Sonata de Invierno. Ambientada en la corte navarra de Estella durante la tercera guerra carlista, recrea las últimas aventuras galantes del marqués de Bradomín. Esta obra comparte las características estilísticas de las otras sonatas y se adelanta a la trilogía de La guerra carlista. Os dejo dos vídeos para que conozcáis mejor el conflicto carlista. En el primero conoceremos cómo se originó el conflicto y en el segundo se profundiza más en el desarrollo de estas guerras y sus consecuencias:









     En todo caso, el carlismo de Valle-Inclán es un carlismo estético y de idealización de los viejos valores tradicionales frente a la burguesía industrial. Como él  mismo decía: "El Carlismo tiene para mí la belleza de las grandes catedrales" o  "La aristocracia, la religión, el carlismo, los valores históricos, conceden al escritor un mundo formal, casi litúrgico, en el que se mueve con entera libertad, desenfadadamente: le proporcionan un acervo de formas que sostienen el edificio estético que se está construyendo”.


     Antes de iniciar la lectura, es conveniente que tengamos muy claros una serie de conceptos fundamentales para comprender la obra. A continuación, tenéis una lista de palabras relacionadas con la obra que vamos a leer. Escribid el significado denotativo y connotativo (asociación de ideas) de estas palabras y así estaremos más preparados para la lectura del libro:
   
     SONATA:


     INVIERNO:


     DON JUAN:


     MEMORIAS:
  

     CARLISMO:


     EVOCACIÓN:
  
     
          Por último, tened en cuenta que la Sonata requiere una lectura diferente porque es una obra en la que la forma estética nos sorprende, más allá del argumento. Probablemente os cueste su lectura al principio porque tenemos que escucharla como una melodía, saboreándola poco a poco, dejándonos seducir por su cadencia musical y sus insólitas figuras.



No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada